CAPÍTULO 31

 —No te preocupes, no tienes nada que temer. Le encontrarán pronto, además nisiquiera sabe donde estás y no podrá salir de Estados Unidos sin que la policía se entere. —le comenta su antiguo jefe tratando de calmarla. 

—Eso espero porque no me gustaría volver a pasar por lo mismo otra vez. —responde la socorrista cortando la comunicación con Baywatch poco después.

Sabe que su acosador se ha fugado de prisión y que se encuentra libre para actuar como le plazca angustia a la amiga de Kekoa, pues aunque sabe que ese individuo permanece en Estados Unidos y al parecer no puede salir de allí, no puede evitar preocuparse. Ese chico es una persona lista que logró engañar a mucha gente antes de ser descubierto. 

—¿Qué te ocurre Rosalinda? Te ves muy pálida y con el rostro desencajado. —le pregunta J. D. mientras termina de escribir el informe de su último rescate.

—Nada. No me pasa...nada. No te preocupes. —responde su compañera que no para de darle vueltas a la cabeza. 

La venezolana se marcha de allí seguida por la mirada de su compañero. El estadounidense sabe que algo le sucede a su compañera y no debe ser muy agradable aunque ella no lo quiera contar. Rosalinda es una persona a la que todo se le nota en la cara y en su actitud. Por eso sabe que le oculta algo. Quisiera devolverle el favor y ayudarla para agradecerle lo que ella hizo en su momento por él, aunque al parecer su hermosa compañera no desea compartir con nadie lo que le pasa. Le gustaría saber de que se trata, pero no desea presionarla. Si le necesita y desea confesarse con él, allí estará J. D. 

Rosalinda prefiere soportar aquello ella sola. Contárselo a alguien lo complicaría todo y no quiere enredarle la vida a nadie con sus problemas. Creía que ese psicópata estaba a buen recaudo en prisión, pero logró escapar de allí y a pesar que él desconoce su paradero, ignora que Rosalinda se halla fuera del país, eso no la tranquiliza.

En Sevilla, después de desayunar, Cassandra se pone un bikini y se dirige a la piscina del hotel para tomar un poco de sol. Lleva todo lo necesario para proteger su cuerpo y su cara de los efectos nocivos del sol y tomar el sol sin riesgos. Además quiere hacer un poco de deporte haciendo unos largos en la piscina. Escribe una nota a Carlos, la desliza por debajo de la puerta de la habitación del venezolano y se marcha. 

En la cafetería del hotel compra una botella de agua y allí se encuentra con su mánager mánager y su coreógrafo.

—Franklin voy un rato a la piscina del hotel. Cualquier cosa me avisas que estaré allá. —le explica la bailarina a su mánager. 

—Está bien. No te preocupes. —responde él viéndola marchar. 

Minutos después, en cuanto Cassandra hace su aparición en la piscina, varias personas que la han reconocido se acercan a ella con el fin de felicitarla por su actuación en el programa. 

La novia de Carlos Baute los recibe con una sonrisa.

—Tienes una voz preciosa, me encanta. Me gustaría mucho que ganaras. dice —una chica de unos veinte años..

—A mi también. De hecho he votado por ti. Sé reconocer donde hay auténtico talento y tú lo tienes. —dice un hombre de unos treinta años sonriendo a la cantante. 

—Sí, además tu actuación junto a tu padrino fue, sencillamente, genial. —le cuenta una mujer de mediana edad pero de aspecto más joven.

Ella les dedica una sonrisa de agradecimiento. 

—Muchas gracias. Son muy amables. Gracias de todo corazón. 

—Eres mucho más bonita en persona que en televisión. En realidad, eres una preciosidad de mujer. Tu novio debe estar loco por ti. —dice la mujer más mayor de las personas que se han aproximado a ella. 

Cassandra les sonríe y se marcha. 

Mientras está tumbada en su toalla, la cantante sonríe al recordar lo sucedido minutos atrás. Parece que tantos años de preparación y lucha comienzan a dar frutos. Se siente feliz por ello porque eso es algo con lo que siempre ha soñado. Que la gente reconozca su trabajo. 

A pesar que todavía no es una artista famosa, no la paran por la calle para pedirle un autógrafo o una foto, ella es feliz de todas formas. Tiene amigos que son artistas muy conocidos, también su chico lo es. por ellos sabe lo bonito que es que la gente te diga que admira tu trabajo y te trate con cariño. 

Sin embargo, la fama también tiene sus inconvenientes ; la prensa del corazón.

Los periodistas que se dedican a ello, hacen y dicen lo que les da la gana de la gente sin importarles que sea verdad o mentira o el daño que puedan hacer.

Aunque sepan que lo que están diciendo es falso, prefieren mantener esa mentira que puede reportarles más minutos en pantalla y por tanto más dinero, que reconocer la verdad. 

Mienten cuando aseguran que respetan a quien no hable de su vida privada, porque rara vez lo hacen. Mienten cuando se permiten el lujo de hablar de la vida de un personaje famoso aunque este ya haya hablado de algunas parcelas de su vida privada. 

La ley en España es muy clara en varios aspectos respecto al derecho a la intimidad. 

Una persona puede hablar sobre los aspectos de su vida privada cuando quiera y debe ser respetado cuando no desee hacerlo.

Los periodistas no tienen derecho de hablar sobre ciertos aspectos de la vida privada de una persona si esta no ha hablado previamente de ellos. Es decir, solo pueden hablar de lo que la persona famosa ha sacado a la luz. Del resto no. 

Es ilícito grabar a la persona famosa en la calle cuando disfruta de su vida privada, ya que a pesar de estar en un sitio público, no se encuentra en un acto público. Tampoco se puede grabar conversaciones, ni fotografiar a la gente sin permiso. 

La vida privada de la gente no es de interés público y aunque hay gente que desee saber aspectos de la vida íntima de un personaje famoso, no tiene derecho a saberlo.  Es ilícito lucrarse hablando de la vida privada de los demás y también hacerlo de menores de edad. 

Toda noticia que se da debe ser contrastada para asegurarse que es cierta, pero además en el caso de la prensa rosa aunque lo que se diga sea verdad, es peor todavía pues eso significa que te has metido en la vida privada de una persona. Todo esto, los periodistas lo ignoran y hacen lo contrario a lo que dice la ley.

Mientras Cassandra piensa en todo esto, alguien llega junto a ella. 

—No deberías tomar tanto el sol, esa piel y el cuerpo son demasiado bonitos para quemarse.

La chica gira la cabeza en dirección al lugar de donde ha salido la voz de Carlos y le sonríe.

Él le devuelve la sonrisa mientras la devora con la mirada, en especial los magníficos abdominales de su chica. 

—Deja de mirarme así. La gente puede sospechar que me apadrinas en el concurso solo porque soy tu novia. —le pide colocándose unas gafas de sol sobre los ojos.

—Yo tampoco quiero eso, pero tu talento es algo real. Si estás donde estás es porque lo vales. —responde él. —Con respecto a lo primero...no me pidas que no admire ese cuerpo. Es imposible no hacerlo. Es una pena que tenga que reprimirme cuando estoy contigo en público, cuando lo único cierto es que me encantaría quitarte ese bikini con el que me estás volviendo loco y tenerte otra vez. Lo deseo todo de ti, tu corazón, tu alma y tu cuerpo. —se sincera Carlos Baute con su novia.

—Eres muy exagerado. —responde ella riéndose.

—No lo soy. No tienes ni idea de lo que me provocas cuando te veo. Eres como una adicción de la que no me puedo desenganchar, pero tampoco quiero. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

CAPÍTULO 26

CAPÍTULO 24