CAPÍTULO 11
En la caseta...
—Me gustaría proponerte algo preciosa. —le dice el cantante a la monitora de salsa.
—Dime, te escucho.
—Verás amor. —dice tomando una mano de Cassandra. —Vamos a rodar el videoclip de mi próxima canción aquí en Sevilla, en plena Feria De Abril. Ya hemos hablado con quien teníamos que hablar y hemos pedido los permisos necesarios. Pero nos falta solo un detalle. —le explica él.
—¿Cuál? —pregunta ella.
—La protagonista del videoclip. —le informa él.
—No tendrás problemas en encontrarla. —le tranquiliza ella. —En esta ciudad lo que sobran son las mujeres hermosas. —dice la joven.
—Lo sé. Pero no quiero a ninguna de ellas. Solo te quiero a ti. —le confiesa Carlos a Cassandra.
—¿¡Cómo!? —se sorprende ella.
—No te sorprendas tanto, cariño. Desde la primera vez que te vi me di cuenta que tú eras la candidata ideal para protagonizar el videoclip junto a mi. Eres muy bella, tremendamente sensual y además tienes magia y dulzura. —le explica él sonriendo.
—Gracias por pensar en mi, no sé que decir. —dice ella que aún no ha reaccionado.
—Eso es fácil, di que sí. —contesta él.
—Bueno, si me lo pides de esa manera soy incapaz de negarme. —le asegura ella, devolviéndole la sonrisa.
—Gracias mi niña, será un placer trabajar con alguien de tu talento. Espero que no sea la última vez que trabajemos juntos. —dice el hijo de Clara Jiménez, cogiendo sus manos y besándoselas.
Una vez más Cassandra, vuelve a estremecerse al sentir la piel de Carlos en contacto con la suya, aunque espera que él no se haya percatado.
—Me acabas de hacer muy feliz. He de ser totalmente sincero contigo. En el videoclip seremos una pareja de enamorados y habrá escenas en la que tendremos que besarnos y otras un poco más...picantes. —le dice él con picardía.
La sola idea de tener que besar al cantante y demás por mucho que lo exija el guión va a resultar duro y aunque la idea la hace ponerse nerviosa, reacciona de manera inesperada para ella.
—Bueno, pues si hay que hacerlas, se hacen y si hay que repetirlas varias veces hasta que queden perfectas, yo encantada. —dice ella coqueteando con él.
En ese mismo instante la chica se arrepiente de lo que ha dicho, pues no sabe que opinará el venezolano de ella en ese momento.
—En lo mismo pensaba yo y yo estaría aun más encantado. No sabía que pudieras ser tan pícara. Me encanta eso en ti. —le dice mirándola intensamente.
Al otro lado del charco y aunque la cantante Jazmín ama locamente a Ignacio, pese a estar separada de él empieza a plantearse la posibilidad de enamorarse de otro y rehacer su vida. Aunque no es imposible que suceda, si es bastante improbable, pues ama demasiado a ese hombre.
En Venezuela, Julio y Ana recorren las tiendas de bebes más famosas de la ciudad.
En una boutique, Norma, se prueba unos vestidos para una entrega de premios que tiene en unos días. A unos metros de allá, Elsa, la amante de Miguel, se dirige había ella para pedirle una autógrafo. Pero solo es una excusa.
—Mira te voy a decir la verdad. No me interesa tu autógrafo. Antes te admiraba, pero ahora te detesto.
A medida que Elsa habla, el rostro de la actriz va ensombrecièndose.
—¿De qué está usted hablando? No entiendo nada. —responde Norma que no comprende a que se deben las palabras de esa mujer a la que además no conoce.
—Sí lo sabes. ¡Deja a Miguel vivir en paz! Yo hace tiempo te admiraba, me parecías una mujer transparente y noble. Pero me estoy dando cuenta que eres una mala persona. —le reprocha la amante del ex-marido de Norma. —No le hagas más daño.
—Está equivocada. —se defiende la actriz. —Por cierto ¿quién es usted?
—Una amiga de tu ex marido, a quién no le gusta como lo estás tratando. —reprocha la mujer, ocultando su verdadera relación con el actor.
Elsa sale de la tienda dejando sin habla a la actriz, que no entiende nada.
—¿Se encuentra bien? —le pregunta una de las dependientas al ver el rostro pálido de la artista.
—Sí. —reacciona ella. —No se preocupe. Me llevo este vestido. —dice ella sacando la tarjeta de crédito.
Cuando se reúne con Bruno, le cuenta el incidente al hombre amado.
—¡Olvídalo! Seguramente se trate de una amante de tu marido que todavía no le conoce de verdad. —la tranquiliza él. —Pero no creo que tarde mucho en descubrir la verdadera cara de Miguel.
—No me extrañaría que le hubiese dado una versión distorsionada de la realidad, en la que por supuesto yo soy la mala. —se lamenta la actriz con pesar.
—A ti ¿qué más te da lo que opine la gente? Los que te queremos, sabemos cual es la verdad. Las mentiras, por lo general tienen las patas cortas. —la tranquiliza Bruno.
En Sevilla...
—Por favor no me mires así. Me pones nerviosa. —dice la monitora de salsa.
—Perdóname, es que no puedo evitarlo. Podría pasar la vida entera mirándote y jamás me cansaría. —le dice el.
Ella cohibida aparta la mirada.
El compañero de celda de Santiago, escribe una carta y se la entrega a su hermana cuando esta va a visitarle.
—Házsela llegar a la persona que te indico y si algo me llegara a pasar, en ella está el nombre del culpable.
El plan que Beatriz y Javier han tramado en contra de Ivan parece que empieza a dar resultado cuando el hombre pierde el papel protagonista en una telenovela y se lo dan a su rival. El hombre sonríe triunfal ante el principio del fin del actor.
Ivan decide denunciar a los responsables del proyecto por incumplimiento de contrato. El actor ya había firmado el contrato, pero el primer día de rodaje cuando fue trabajar le comunicaron que quedaba fuera del proyecto, ya que su papel lo haría Javier. Lo que más rabia le da es que ni siquiera tuvieran la honradez de avisarle del cambio de planes.
Paradójicamente y aunque Miguel si es culpable del delito que se le acusa, no solo no ha sido despedido de la telenovela en la que trabaja sino que además los responsables de la misma han pagado su fianza, pues creen en su inocencia.
Lejos de allí, la prostituta con la que uno de los tres actores ha mantenido relaciones sexuales y que recibió una brutal paliza por su parte acaba de fallecer como consecuencia de la misma. Su amiga llora desconsolada por la noticia, su amiga deseaba abandonar ese mundo para siempre y rehacer su vida pero no de esa forma.
En Sevilla, mientras Cassandra conversa con Carlos recibe una llamada en su teléfono móvil.
—Hola guapa, llamo para decirte que en unas horas Pedro y yo estaremos allá. —le dice Virginia feliz.
—¿¡Cómo!? —se sorprende y sonríe Cassandra.
—Como lo has oído. Este loco novio mío aprovechando que tenemos unos días libres, ha comprado dos billetes para ir hacia allá. Dentro de unas horas estaremos allá. ¿Qué tal tú? Por cierto
¿Has visto a ya sabes quién en la feria? —pregunta Virginia a su amiga.
—Sí, precisamente está a mi lado. —responde la futura artista.
—¡Estupendo! Pues ya sabes, ataca, ataca. —aconseja su amiga.
—Qué cosas tienes. Sabes que sería incapaz de algo así. —responde Cassandra.
—Pues si no lo haces, luego te puedes arrepentir. Me estoy quedando sin batería. Cuando lleguemos te vuelvo a llamar. Mándale saludos a mi cuñado, perdón Carlos. —dice la maestra a su amiga riendo.
Santiago, escapa de la cárcel, después de asesinar a su compañero de celda.
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