CAPÍTULO 19


El malvado actor se ríe.

—Es curioso que yo siendo culpable esté libre y tú siendo inocente estés aquí. Puede que te declaren inocente pero siempre quedará esa mancha en tu vida. La gente te va a juzgar siempre aunque seas inocente. —se ríe marchándose después

Al día siguiente por la noche, Cassandra y Carlos vuelven a cenar en un restaurante. Se los ve tan felices que no se dan cuenta que la gente los mira y murmura.

En Hawai, Rosalinda acude al rescate de un bañista y cuando llega a él trata de tranquilizarlo ofreciéndole su flotador. Pero el hombre está tan nervioso que no para de moverse y sin darse cuenta golpea con el flotador en la cabeza a la vigilante que pierde el conocimiento y se hunde en el mar.

En el restaurante, la monitora de salsa comienza a sentirse mal, como si le faltara el aire.

Carlos, angustiado corre junto a ella y la saca fuera del local. Luego le ofrece a su novia un vaso de agua que ella bebe, no sin cierta dificultad.

—¡Princesa! ¿estás bien? —le pregunta el venezolano.

Él también está algo pálido a consecuencia del susto.

En Hawai...

Sean y J.D.  acuden en su ayuda de la vigilante extrañados porque fue Rosalinda quien se quedó con esa víctima y aún no ha regresado a la orilla. Cuando llegan junto al surfista J.D. pregunta por la socorrista.

—Se hundió. Estaba muy nervioso y la golpeé sin querer en la cabeza con el flotador. —responde asustado y nervioso.

—Yo me encargo de él J.D. —dice Sean. 

J.D. asustado, se sumerge en el mar buscando a su compañera. Por fortuna la encuentra enseguida y nada rápidamente hacia ella para sacarla a la superficie lo más pronto posible, ya que lleva varios minutos sumergida.

Cuando lo consigue, el socorrista la lleva enseguida a la orilla para practicarle el boca a boca.

En el restaurante...

—Sí amor. Ya estoy mejor. —responde la monitora de salsa, que empieza a recuperar el color de la cara.

—¿Qué te pasó mi niña? Estaba tan preocupado por ti... —la abraza.

—No lo sé. Supongo que me atraganté con algo. Pero ya estoy bien. —le sonríe.

—Entremos de nuevo. —dice ella.

—¿Seguro que estás bien? ¿No preferirías quedarte aquí unos minutos más? —pregunta él.

—Sí. Seguro. —dice ella dándole un piquito en los labios. —Lo siento.

—¿Qué es lo que sientes? —dice él.
—Haberte asustado. —se sincera ella.

—No es tu culpa. Ven acá. —la abraza y la besa.

Entran de nuevo en el local.

—¿Te encuentras bien? —le pregunta el dueño.

—Sí. No te preocupes.

En Hawai...

Rosalinda vuelve a respirar. 

Pero sus compañeros deciden llevarla a la cámara de descompresión pues ha estado mucho tiempo sin conocimiento bajo el agua.

Mientras la ambulancia se lleva a Rosalinda, J.D. observa el coche alejarse. 

Se ha asustado mucho con lo ocurrido. Han estado a punto de perderla. El vigilante acaba de darse cuenta que la venezolana le importa mucho de lo que él mismo creía.

Han logrado que el corazón de su compañera lata de nuevo, pero el resto depende de ella y las ganas que tenga de luchar.

En Sevilla...

Rocío y Virginia que cada vez se llevan mejor, comentan entre sí el romance de Carlos y Cassandra.

—¡Qué feliz me siento por mi amiga! Merece que la amen profundamente, pero de verdad y Carlos la adora. —dice Rocío.

—El amor entre esos dos, es el más romántico y grande que he visto en mi vida ¿Has visto la forma tan bonita en la que se miran? —contesta Virginia. —Es pura magia.

—Sí. Es como para derretirse ¿no crees? —comenta la andaluza.

—¡Claro! Están locos el uno por el otro. Es de esas historias que la hacen estremecerse a una. —dice la novia de Pedro con una sonrisa en sus labios.

—Así es. El de ellos es un romance tan especial...Yo amo mucho a mi novio, pero lo que hay entre ellos es algo con lo que todas las románticas soñamos.
Pocas personas en la vida pueden vivir un amor semejante. Y ellos son afortunados por estar viviéndolo. —responde la sevillana.

Después de comer, Carlos y Cassandra, abandonan el comedor. Ella lleva un rato muy silenciosa.

—¿Qué te pasa, amor? Hace rato que no pronuncias palabra alguna. Estas muy seria y algo triste ¿qué te ocurre? —desea saber él.

—Nada cariño. No te preocupes. No me pasa nada. —dice ella acariciando su cara.

—No me mientas. Por favor, dime que te sucede ¿Ha sido por algo que he dicho o hecho? —le toma Carlos una mano.

—No, cielo. Tú lo que has hecho desde que te conozco es tratarme como a una princesa. —sonríe ella.

—Eso eres tú para mi. Una princesa. Si no es culpa mía ¿por qué estas así? —le pregunta él preocupado. —Confía en mi y cuéntamelo. —dice el cantante mientras ambos pasean con las manos entrelazadas.

—Es que estuve pensando en nosotros. —se sincera ella.

—¿Y eso por qué? Acaso no eres feliz conmigo? —dice el venezolano, acariciándole la cara con ternura.

—No es eso. Soy muy feliz contigo pero...

—Pero ¿qué? —responde él ansioso.

—¿Qué va a pasar con nosotros cuando te vayas a trabajar fuera de España? Va a ser muy duro para mi no tenerte a mi lado, ni sentir tu cercanía y escuchar tu voz. —se lamenta ella con tristeza.

—Para mi también será duro no tener frente a mi esa cara de ángel tan bella y no poderte abrazar ni besar. Pero si lo nuestro es tan fuerte como yo creo, lo que sentimos superará el tiempo y la distancia. ¿Por qué no te vienes conmigo? —le propone él con una gran sonrisa.

—¡Me encantaría, pero Franklin me mataría! —responde ella devolviéndole la sonrisa.

—Entonces no pensemos en eso ahora. Cuando llegue el día veremos que hacer. Hoy disfrutemos del tiempo que nos quede juntos, de cada segundo. —la besa.

En Hawai,J.D. pasa a ver a su compañera Rosalinda. En la cámara, yace la socorrista inconsciente tratando de luchar por su vida.

El muchacho la mira a través de una de las ventanas del aparato. Aún sin sentido y luchando por su vida, sigue siendo la mujer más dulce y hermosa que ha visto nunca.

«¡Por favor lucha, no te rindas preciosa!»  «¡No me dejes, te necesito!» «Conocerte es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo» piensa

Rosalinda tiene que vivir, no puede perderla ahora que la encontró. A ella también, no.

La venezolana desde el interior, revive mediante imágenes en su mente todo lo que ha sido su vida desde que comenzó a trabajar como socorrista hace un par de años hasta ahora.


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